martes, 27 de febrero de 2018

La nación del sol

Namibia es sin duda un país para perderse y descubrir.


Lugares mágicos donde las montañas son de arena.


Y con quienes compartimos océano y bravo mar.


"Caminante no hay camino, se hace camino al andar" decía Machado y razón no le faltaba. Yo llegué a este país sin idea preconcebida y vuelvo enamorada de ese sol de su bandera.


Y de cada atardecer.


Por eso no me extraña que tantos (y tan diferentes) animales lo hayan elegido como hogar.


Para poner la guinda al pastel, cruce el país en autobús para ver con mis propios ojos y sentir la fuerza del río Zambezi, que igual que las cataratas Victoria, separa Zambia de Zimbabwe.


Dos países donde además del agua, hay una gran educación, seguridad y gente maravillosa.


Y así, entre el agua, el sol y toda la naturaleza africana digo "Hasta Siempre" a este apasionante continente que me ha cuidado, enseñado y sorprendido día sí y día también durante los estos últimos 4 meses.


Vuelvo a casa, pero como en cada viaje, dejo aquí parte de mi y me llevo parte de África para siempre. Con la mochila cargada de momentos, personas y lecciones, sólo puedo decir ASANTE SANA MAMA ÁFRICA.

lunes, 5 de febrero de 2018

Tesoros peludos

Dicen que "cuando tienes un amigo tienes un tesoro" y también dicen que "el perro es el mejor amigo del hombre". Por lo que siguiendo esa lógica, queda demostrado que tener un perro, significa tener el mayor de los tesoros.


Un tesoro lleno de recuerdos, paseos y siestas compartidas.




Nosotros hemos tenido la suerte de tener dos. Dos tesoros peludos que han pasado a convertirse en parte indispensable de nuestra familia, siendo hijas, hermanas, abuelitas, compañeras de vida...




Esas saltarinas,  que más allá de cuidar nuestro hogar, significan hogar. Porque sentirse en casa es abrir la puerta y que ellas vengan a tu encuentro.


Entonces llega el día en que no están y te faltan, te faltan cerca tanto como si faltara algo dentro de ti.


Pero para, mira más adentro, sus tesoros siguen aquí.



Sus huellas forman parte de las tuyas…


Caminan contigo para siempre.

domingo, 21 de enero de 2018

Karibuni Tanzania!


Observar los animales en su estado natural y escuchar sobre su forma de vida me ha hecho darme cuenta de que no somos tan diferentes. Nacer, vivir en familia, encontrar tu rol a medida que creces, tener hijos, cuidar de los tuyos y morir. Simple y realmente complejo al mismo tiempo.


Todo ello en una armonía de convivencia entre especies que no necesita de gobiernos ni autoridades para funcionar a la perfección.


Llamar hermano a un amigo es algo común en Tanzania, un detalle que  acerca a las personas y anticipa lo que allí se entiende por familia. Pocas de ellas tienen la estructura común a la que estamos acostumbrados (padre, madre, hermanos). Allí cuando alguien se casa por segunda vez, suele “abandonar”(o dejar a vivir con sus abuelos) a los hijos de su anterior pareja por lo que es muy común ver a abuelos haciéndose cargo de muchos de sus nietos, así como tíos o gente cercana con quien no tienen por qué compartir sangre para ejercer como tutor de las criaturas.


Una forma de entender la familia que también influye en ese sentimiento de comunidad según el cual los niños se educan “entre todos”, haciendo más grande el círculo al que nosotros denominaríamos “cercano”.


Es muy común escuchar un pole pole (poco a poco en suajili) o hakuna shida (no hay problema) en los labios de un tanzano, y cierto es también que en general en África todo parece ir más lento, ¿o es que nosotros vamos demasiado rápido?



África es sin duda música, desde los auriculares con los que tantos de ellos pasean horas, hasta los numerosos bailes en grupos de todas las edades (niños,abuelos, jóvenes..). Los motivos son muchos para bailar y cantar (religiosos, para que llueva, etc) y los instrumentos tampoco escasos. Para las mujeres masai, por ejemplo, son los propios collares, pendientes y demás abalorios lo que hacen de instrumento musical en sus danzas tradicionales.



Luego están los niños africanos, el futuro de este país. Niños, que en muchos casos cuentan con menos recursos y oportunidades pero también niños independientes, espabilados y sobretodo, felices.



Cada cultura tiene sus saludos, sus simbolismos...Su lenguaje corporal. Un lenguaje que en África  se caracteriza por la cercanía, los abrazos y las grandes sonrisas, para quien conoces y para quien todavía no..


Un país lleno de lugares mágicos por donde pasear y perderse, ver salir el sol, esconderse…Sentirse parte de la naturaleza.



Gente que nace y vive con esa preciosa naturaleza, entendiendo el significado de la sombra, la importancia del atardecer y capaz de hacer maravillas con muy poco.



Minimalismo aplicado no sólo a sus instrumentos, ni a la decoración de los hogares sino a la vida, a lo poco que uno necesita para vivir y todo lo que creemos hacerlo.


Viajar forma parte también de ese minimalismo, es aprender a hacer la mochila de la vida, aquello que realmente necesitas, mientras dejas tu casa llena de todo aquello que creías necesitar.


También viajar es  perder un poco todo aquello que damos por sentado, es prescindir para valorar, muchas cosas tan simples como una carretera asfaltada o un cristal en la ventana.


Este es un invierno que se ha convertido en verano, con villancicos que se escuchaban desde la playa y sintiendo muy cerca a quien está lejos.



Un viaje interno y externo lleno de protagonistas que han dejando parte de sí en mi y su huella allí donde han pisado.


Completando diferentes fases de un mismo viaje lleno de pequeñas revoluciones, aprendizajes que te van configurando como persona individual pero sobre todo como parte de un todo.


Un todo en el que, como los animales, convivimos diferente especies con sus respectivas formas de vida. Pero ¿y si cambiemos el foco y empecémonos a fijarnos en lo que nos une en vez de en lo que nos diferencia?


Namasté.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Sudáfrica


Si tuviera que definir Sudáfrica con una palabra diría diversidad. Nelson Mandela la definió como la nación arcoiris y tras un mes y medio aquí, creo que no pudo elegir un adjetivo mejor.


Como este blog, la historia de este país se basa en los colores. Ciudades, colegios.. vidas quedaron definidas por el tono de la piel.

 
Pero el color no sólo cobró y cobra importancia en la piel, también lo hizo en los hogares.


donde el color puede ser a veces sinónimo de manifestación, y otras simplemente decoración.


Colores ligados a una naturaleza única,


donde el sol da la bienvenida y despide con potencia las oportunidades que recoge cada nuevo día.


Pero Sudáfrica no es sólo color, es también música, baile y espíritu.


un espíritu de comunidad y generosidad,


un espíritu relajado,


pero siempre VIVO.