Hay quien prepara tuppers, otros aprovechan para pasar el día en familia, van al cine... Y hay quien se tumba sin más objetivo que el sofá vaya cogiendo su forma.

Los domingo son también de maletas, trayectos, despedidas, bienvenidas... Todas ellas llenas de palabras y abrazos que inundan estaciones y hogares.
Una vez leí que "somos de quienes no acordarmos los domingos", de esos con quienes nos quedamos capa tras capa, con quienes compartiremos (o tenemos intención de compartir) esos 7 días que separan un domingo del siguiente.
Hay domingos y domingos, como hay personas y personas, pero independientemente de la rutina que elijamos, el domingo es siempre un día que viene con signo, ya sea una exclamación, coma, punto o puntos suspensivos...
Por todos esos signos, capas y domingos tan domingos.
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