domingo, 5 de marzo de 2023

Una ventana al mundo

Vivimos rodeados de ventanas por las cuales miramos sin observar, en casa, en los escaparates… Mirando la "misma" estampa una y otra vez sin llegar a ver lo que hay detrás.

Sin embargo, cuando nos transportamos, sea en el medio que sea, las ventanas se convierten en nuestra conexión con el exterior.


Viajar nos "abre" los ojos, invitándonos a observar desde la curiosidad.


Como si por un tiempo volviéramos a ser aquel niño para quien todo es sinónimo de "sorpresa" (y en nuestros tiempos, de "click").

Si a la longitud del viaje, le añadimos la altura (avión), todo se vuelve más pequeño, también nuestros problemas. Y es que desde las nubes, la perspectiva cambia y el "modo avión" deja de estar en el móvil para estar dentro de nosotros mismos.

Viajar es abrir la ventana al mundo, es explorar y limpiar nuestros cristales conociendo otras realidades.

Si bien es cierto, que cuanto más viajamos (ya sea a través de lugares o personas), más somos conscientes de que por muchos kilómetros que nos separen y mucho difieran nuestras historias, no es tan diferente aquello que buscamos:

Un lugar en el que sentirnos "a salvo",

un "colchón" en el que dormir,

comida para alimentarnos,

y personas con quienes compartirlo.

Viajar también afecta a nuestros relojes. No solo por la zona horaria, sino porque cada lugar/ persona tiene sus tiempos y muchos de ellos nos obligan a "parar" esa insostenible velocidad a la que tantos vivimos.


Eso sí, si los lugares que visitamos no consiguen bajar nuestra velocidad (o nosotros decidimos mantenernos a ese ritmo para "llegar a todo"), el mar siempre se encarga de hacernos parar.


Al son de sus olas y su brisa, los corazones van más lento y nuestra respiración más pausada.

Llegamos a los viajes con la mochila llena de ropa que no llegamos a usar y preocupaciones, y volvemos más livianos y llenos de memorias/ "souvenirs" como representación de aquellos que han viajado "con" nosotros y a quienes volvemos a ver con las lentes más limpias y al alma más llena.

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Abrir la ventana para observar.


Observar para entender.


Entender para valorar.

Valorar para agradecer.

sábado, 7 de enero de 2023

Regalos

 Queridos Reyes Magos de oriente:

Gracias por darnos el más bonito de los regalos


El regalo que regala vida.


Uno paquete con sorpresa que viene para romper cada uno de nuestros "moldes"


Y es capaz de iluminar hasta la más oscura de las sombras.


Un nuevo zapato en el árbol, al que le acompañarán envoltorios de muchos tamaños y  colores en forma de "primeras veces".


Baltasar, Melchor, Gaspar: Gracias también por regalarme tiempo de calidad.


A veces cerca del verde,


otras del mar,


Pero siempre cerca de quienes son "casa".

martes, 1 de noviembre de 2022

Juego de luces

Fotografiar es experimentar,


es jugar con la cantidad de luz que dejamos pasar


y el tiempo que le damos para hacerlo.


Un "caleidoscopio particular" que hace tangible nuestra forma de mirar

Y eterno lo que queremos capturar.

domingo, 9 de octubre de 2022

Luz

 Muchos se refieren a los bebés como "seres de luz".

Personas pequeñitas que nos irradian (y cambian) con la más simple de las muecas.



Llegan al mundo con una luz cálida, como la de la hoguera/ forillo, esa que te acerca naturalmente al de al lado y te hace sentir en casa. Entendiendo casa no como un lugar físico, sino como el entorno en el que cada cual somos en esencia.



Los bebés "arcoíris" se transforman poco a poco en niños de diferentes colores (o así tendemos a clasificar), a medida que descubren y crean su propia personalidad. Algunos más verdes y pacíficos, otros rojos y decididos… Y así un infinito Pantone de opciones más.


Crecemos, cambiamos y los colores que destacan en nuestros "arcoíris" lo hacen con nosotros. Épocas más amarillas, otras más azules… A veces decimos estar incluso "un poco grises", pero tampoco entonces los colores dejan de estar (aunque nos cueste más verlos), sobre todo si se trata de los nuestros propios y no de los colores de los demás.



Como las lámparas/ ventanas, también hay momentos en los que "irradiamos" con mayor intensidad (o dejamos que salga más luz hacia fuera), iluminando o proyectando nuestra luz, también en quienes nos acompañan. Una proyección hacia fuera que solo dura si realmente nos quedamos una parte para nosotros mismos.



Dicho esto, y teniendo en cuenta el momento en que vivimos (precio de la electricidad, saturación de luz virtual...), tal vez sea un buen momento para valorar todos los diferentes colores que nos definen, y por supuesto elegir bien con qué bombilla andante caminar.


lunes, 18 de julio de 2022

Europa veraniega

Una unión formada por países hermanos que comparten moneda, idioma, ríos... pero sobre todo historia, esa que tanto une y tanto separa.

Una historia reflejada en fachadas, cuyos diferentes materiales, construcciones y simbologías conviven.

Historias de ciudadanos, reyes... Personas, cuyas vidas han quedado congeladas en los edificios que vemos hoy.


Por esos edificios y por pura costumbre (supongo), visitar un país europeo me ha parecido siempre un plan de fin de semana otoñal, pero ver de cerca cómo las ciudades viven el verano me ha hecho replantearme sin duda esta idea.


Porque en verano, las noches se alargan, el color se multiplica...


Y la música nunca deja de sonar.


El verano es sinónimo de descansar, comer, explorar...


Pero a la hora de explorar, hay muchas formas de hacerlo: perderse caminando,


o pedalear/ correr para llegar un poquito más allá.


Independientemente del formato que escojamos para movernos, viajar nos hace parar y poner un poco de perspectiva.


Ayudándonos también a la hora de elegir dónde poner el foco. 


Porque cada "click" simboliza aquello que ven nuestros ojos y queremos guardar para siempre.


Visto eso sí, a través de unas lentes cuyos filtros nos toca muchas veces limpiar.


Para dejar de fijarnos en las fronteras y banderas...


y mirar más a quienes hay detrás.

Porque son justamente esas personas "diferentes", quienes abren nuestros horizontes geográficos y mentales y hacen que al volver a nuestros hogares

Veamos diferente aquello que ya teníamos tan cerca.


¡Buen viaje veraniego! (ya sea físico o mental)






domingo, 1 de mayo de 2022

Cambiar

"Desprenderse de una cosa y recibir o tomar otra en su lugar" - RAE

Todo cambio está compuesto por dos momentos: el anterior y el siguiente. Entre ambos se encuentra el ecuador, ese punto medio que hace que ambos estados convivan durante un tiempo. 

Una convivencia que pasa de lo físico a lo emocional, produciendo en nuestras cabezas una mezcla de emociones difícil de poner nombre y más difícil aún de gestionar.

Nos sentimos raros, y nuestras tripas se convierten en rudos emocionales en los que la tristeza y nostalgia, por lo anterior, se mezclan con la ilusión y el miedo por lo que vendrá.

Poco a poco, los hilos internos se van desenredando y "quienes fuimos" va dejando poco a poco espacio a "quienes somos".

Versiones de nosotros mismos que aparecen cada vez que algo a nuestro al rededor cambia. Despidiendo y dando la bienvenida a una versión propia cada vez que despedimos un lugar, un trabajo, una persona...

"Para que los nuevos comienzos puedan existir es necesario que haya cierres que dejen espacio (físico y emocional) para que lo nuevo pueda nacer.

Tal cual nos enseña la naturaleza, cuando las hojas caen en otoño y en invierno todo se prepara para el nuevo nacimiento de la primavera. Donde todo se pone frío y gris para dar comienzo al sol, al verde y al color.

Necesitamos de los duelos para renacer llenos de vida."

- El mapa de los anhelos, Alice Kellen